¿Hierros Forjados o de fundición?

por Jens Riis
2004-08-20
 
Hace poco llegó un mensaje por Internet, preguntando sobre la diferencia entre hierros de golf "cast" [de fundición] y "forged" [forjado]. En principio, parece que la respuesta no es nada complicada: son sencillamente dos procesos distintos para convertir la materia prima [acero] en la cabeza de un hierro de golf. De todas formas, si profundizamos un poco, las cosas se complican y encontramos una mezcla confusa de marketing, opinión y mitología golfistica que rodea este aspecto de las herramientas de golf, y seguido de la pregunta lógica: ¿son mejores los hierros forjados o los de fundición? En realidad aquí hay para todos los gustos, pero antes de intentar una respuesta, conviene mirar primero ambos procesos y su relación con la evolución del propio palo de golf.

La historia escrita del golf data de mediados del siglo XVII y desde los inicios hasta mediados del siglo XIV, tanto la cabeza como la varilla han sido fabricados exclusivamente de madera. En la segunda mitad del siglo XIV, aparecieron los "hierros" con cabezas fabricadas por los herreros locales, forjados artesanalmente con martillo y yunque como las herraduras de los caballos.

La fabricación industrial del palo de golf empezó alrededor del año 1900, cuando la empresa americana Spaulding producía las primeras cabezas forjadas con maquinaria pesada. Poco a poco, los hierros de producción industrial iban comiendo el terreno del artesano, pero durante más de un siglo, podemos decir que todos los hierros han sido de tipo forjado.

El proceso de forjado

El proceso actual de forjado consiste en transformar a golpes de grandes prensas hidraulicas, una barra incandescente de acero de carbono [algo más blando/maleable qué el inoxidable] en la forma de una cabeza de hierro de golf. Para este fin, se utiliza una serie de 4 o 5 troqueles que permite conseguir progresivamente la forma deseada.

Una vez fabricada la cabeza en bruto, la pieza forjada es taladrada y mecanizada para conseguir la forma definitiva, cortar la estrías y definir los demás detalles del palo. Finalmente, la pieza recibe una capa de niquel y después un cromado. Como pueden apreciar, es un proceso industrial más bien complejo que requiere maquinaria pesada especializada, un serie de troqueles específicos para cada número de palo y bastante mano de obra.

El proceso de fundición

La técnica moderna de "investment casting" o micro-fundición, que apareció a finales de los años 1960, ha sido una verdadera revolución para la industria de golf, tanto en el proceso de producción como en diseño del propio palo. La micro-fundición, a fin y acabo la misma técnica que utilizan los escultores para crear sus bronces, permite reproducir los mínimos detalles de casi cualquier forma en una sola operación, vertiendo acero inoxidable líquido en un molde de gran precisión.

Como más de 95% de los palos [hierros y maderas] en el mercado son fabricados de esta manera, conviene mirar con cierto detalle el proceso completo:

El proceso empeza con el diseñador de palos que produce un boceto conceptual del nuevo palo. A partir del boceto se produce una serie de dibujos que define la geometría exacta del nuevo diseño. Con los dibujos técnicos en mano, empieza el trabajo de la fundición que tiene que fabricar un "master" en bronze que refleja todos los detalles de cada palo del juego. La fabricación y comprobación de cada "master" es probablemente la parte más importante de toda la operación, ya que éste define con exactitud el palo.

Una vez comprobado los "master", se produce un molde en aluminio que es la inversa del "master". El "master" se guarda y el molde se convierte en la pieza clave de la cadena de prodcción. El molde se rellena con cera caliente para producir in copia exacta del palo final en cera. Una vez inspeccionada, la réplica en cera está cubierta con un barro cerámico y una capa de arena de fundición, y el proceso se repite hasta conseguir una "cáscara" de hasta 0,5 cm. Una vez seco, se mete el molde en el horno, fundiendo la cera, curando la cáscara de cerámica y dejando un molde perfecto.

En el proceso industrial, varias copias en cera son unidas en un "arbol" que permite fabricar varias cabezas en cada operación. Los "árboles" de cerámica son calentados en un horno hasta casi 1.000º y luego rellendados de acero líquido. Después se deja enfriar unas 24 horas, se rompe la cáscara y las cabezas son cortadas del "árbol" con sierra mecánica. Finalmente, sólo queda pulir la marca que deja la sierra y taladrar para tener la cabeza prácticamente terminada. Aunque parece complejo, la precisión del proceso de micro-fundición requiere menos mano de obra y resulta mucho más económico.

Cuestión de diseño

Para apreciar la diferencia [aparente] entre palos forjados hay que mirar primero la evolución en el diseño del palo de golf. La limitaciones del método artesanal han permitido fabricar formas más bien sencillas para la cabeza del hierro, y la forma normal de estos hierros se llama "blade" [hoja]. La parta posterior del palo "blade" es básicamente plana y el peso está distribuido de forma [más on menos] igual por toda la cabeza. Como resultado, el llamado "zona dulce" [donde el impacto produce el resultado esperado] es más bien pequeño y cualquier golpe mínimamente decentrado puede producir resultados desastrozos.

Una importante mejora fue el "muscle-back blade", una modificación que concentra una parte mayor del peso en el centro del palo, gracias a un trozo de mayor grosor centrado en la parte posterior. Asi, el "zona dulce" es más grande y el resultado de un golpe ligeramente decentrado es mucho menos problemático.

El salto tecnológico más significativo vino alrededor del año 1970, cuando Karsten Solheim fabricó los primeros hierros Ping de fundición con una cavidad en la parte posterior y el peso concentrado alrededor del exterior y la parte inferior de la cabeza del palo. Gracias a la micro-fundición, que permite fabricar las cabezas en casi cualquier forma, Solheim inventó el hierro "fácil" que gracias al bajo centro de gravidad y una "zona dulce" aun más grande, facilita levantar la bola con un "swing" menos potente y perdona el golpe un poco decentrado.

Toque o qué

El hecho que la gran mayoría de los palos en el mercado son de tipo cavidad y de fundición debe darnos unas cuantas pistas sobre cual es el palo "mejor" para el jugador normal; pero de todas maneras vamos a volver a nuestra pregunta original: ¿Es mejor forjado o fundición? Hoy en el mercado hay una ámplia lista de fabricantes ofreciendo hierros forjados como los habituales Hogan, MacGregor y Mizuno o recién llegados como Nike, Pixl Golf y Precept.

El mensaje comercial de todos es bastante similar y nos cuentan que el hierro forjado aporta mejor "toque", una estructura molecular más consistente y fuerte con menor frequencia de "zonas muertas" y otras cosas por el estilo. Para nosotros en este punto surge la duda, ¿debemos realmente hacer caso a estos mensajes?

Sólo hay que mirar una foto de alta velocidad de una bola en el momento de impacto para empezar a pensarlo dos veces. La bola se aplasta hasta casi la mitad de su diámetro contra la superficie del palo y no se aprecia la más mínima deformación de la cara del palo. Así es, resulta que la bola es [por lo menos] 100 veces más blando/deformable que el acero del palo, y por tanto el único factor de tomar en cuenta en cuanto a las sensaciones de dureza que notamos en el momento del impacto. El acero más duro es alrededor de 10% más rígido que el más blando, y aunque la cara del palo fuera de un metal 50% más blando que el acero como el cobre, el efecto total sobre la sensación de dureza sería algo como 1% menor e imposible de detectar para jugador profesional o amateur. Ahora, si utilizamos una bola 15% más blanda, la sensación de menor dureza sería del 15%, algo que cualquier golfista puede notar fácilmente. Podemos aplicar un análisis lógico similar al planteamiento de uniformidad molécular o "zona muertas", ya qué en toda probabilidad la bola aplastada en el instante del impacto, cubre una superficie demasiado grande para notar desperfectos o variaciones de este tipo.

El capítulo "toque" tiene que dos consideraciones adicionales importantes: 1. la sensación de nitidez [no de dureza] con un impacto bien centrado y 2. la posibilidad de "mover" la bola a voluntad del jugador. En ambos casos y para jugadores de alto nivel, parece claro que un hierro "blade" forjado ofrece mejor comportamiento en ambos casos. Pero, ¿se debe este comportamiento al proceso de fabricación o al diseño del palo? Como la mayoría de los "blade" son forjados y los de cavidad son de fundición, hay cierta confusión en esta cuestión. No hemos encontrado demasiados estudios comparativos entre hierros "blade" forjados y de fundición, pero todo lo qué hay apunta al diseño ["blade" o cavidad] como el factor fundamental.

Aquí también podemos aplicar un análisis lógico, basado en la evolución del diseño del palo. Muy pocos jugadores normales poseen la potencia y precisión del profesional, que no necesitan el "ayuda" de un palo tipo cavidad. De hecho, estos avances tan útilies para el jugador normal, de alguna manera perjudican el juego del jugador de alto nivel. La zona dulce de mayor tamaño perdona el golpe decentrado del jugador de club, pero resta algo de nitidez al golpe casi siempre centrado del profesional. El bajo centro de gravidad del hierro de cavidad ayuda levantar la bola para el jugador normal, algo que el potente "swing" del profesional hace naturalmente y realmente pueden perder distancia y control con esto palos "fáciles".

Para el profesional, "mover" la bola es algo fundamental, pero es un fenómeno que no interesa en absoluto al jugador normal - cuando el resultado puede ser un horrible "slice" o "globo". Al fin y acabo, el "fade" o "draw" del profesional es nada más que el control de un golpe ligeramente defectuoso, y las características del "blade" tan aprovechados por el profesional para estos menesteres son una maldición para el amateur.

¿Forged o cast?

Probablemente la pregunta debe ser ¿"blade" o "cavity"? Desde el punto de vista del "clubmaker", si uno tiene la precisión, potencia y control de un profesional, puede sacar buen provecho del "blade" [y forjado]. Si no, habrá que aprovechar las facilidades de juego que ofrece el hierro tipo cavidad [y de fundición]. Finalmente, si buscamos un verdadero cambio de tacto, con toda probabilidad ésto se va a encontrar en la elección de la bola, y no en el material o método de fabricacción del palo.


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